• Nuestra historia

    Tradición familiar de servicio

    Don Pedro y Doña Celia

    Nuestra historia como Don Pedro está ligada al nacimiento de la televisión salvadoreña en la década de los 50's. Nuestros abuelos, don Pedro Dalmau Bazán y doña Celia Gorrita de Dalmau, fueron pioneros conduciendo los primeros programas para promover talentos artísticos nacionales y para compartir consejos para amas de casa y tradicionales recetas de cocina.

    Don Pedro y Doña Tula

    Nuestros padres, Pedro Dalmau y Gorrita (Pedritín) y Tula López Guerra de Dalmau, iniciaron en diciembre de 1959 una empresa familiar reconocida como un ícono de la capital, por ofrecer el mejor servicio, en el mejor lugar con el mejor ambiente al estilo salvadoreño: , cuyo nombre es un homenaje a uno de aquellos primeros programas de la televisión nacional.

    Poco a poco se construyó una tradición de servicio y se convirtieron en “clásicos” los frescos de Ensalada, el Merecumbé, el Picking Chicken, el Pepito, el Club Sándwich Los Ángeles y el “Picasso”, así como el lechón asado y el arroz cubano, el congrí, la langosta, el pato estofado y el lomo de aguja, entre otras especialidades cubanas.

     

     

     

    Con los años, se incorpora Pedro Dalmau López (Periquitín) quien agrega al negocio familiar nuevos paradigmas de servicio como el karaoke video in, el balde cervecero, el lomito enojado, entre otras innovaciones culinarias y tecnológicas.

  • Tradición familiar

    Capítulo 2: De Cuba a El Salvador pasando por la TV

    La vinculación de la familia Dalmau con el negocio del servicio se remonta a los primeros años del siglo pasado, cuando nuestros abuelos Don Pedro Dalmau Bazán y Celia Gorrita de Dalmau, regenteaba el hotel Flor de Cubra en su natal Santiago

    En ese ambiente creció nuestro padre Don Pedro Martín Dalmau y Gorrita, quien a los 18 años de edad siendo técnico mecánico (de contómetros y registradoras), se vino a El Salvador como Jefe de taller de la empresa Nacional Cash Register, NCR. A través de este trabajo, en el que según don Pedro se juntaba la técnica y la magia, conoció el país y a doña Tula López Guerra, se casó con ella y juntos formaron una familia que, con los años, se fue haciendo del lado del servicio para construir el negocio que sería la empresa de sus vidas, teniendo ya en la primera mitad de los 50´s, el Restaurante Dalmau en las cercanías del Cine Apolo.

    Anuncio del Restaurante

    Dalmau en 1955

    Ya casado, nuestro padre decide traer a vivir con él a nuestros abuelos, quienes, con su espíritu inquieto, incursionan rápidamente en la sociedad salvadoreña para hacer escuela en el mundo de las comunicaciones en una época en la cual sólo habría unos 8,000 televisores en el país.

    Pionero de la TV. Don Pedro Dalmau

    Bazán, con Ana Lilian Domínguez, en uno

    de los programas pioneros de la TV.

     

    Por su notable parecido con la estrella televisiva de la época (Gaspar Pumarejo) aunado a su carácter y don de gentes, un productor cubano le ofreció a nuestro abuelo, don Pedro Dalmau Bazán, la conducción de un programa en la incipiente televisión nacional, aventura que se convirtió en tres programas pioneros: “Televariedades Pílsener”, “El Café de Don Pedro” y “Don Pedro y sus Pupilos”, programas de variedad en vivo que daba oportunidad a jóvenes talentos como Eduardo Fuentes, Pablo Ríos, Doris Elizabeth, Ana Lilian Domínguez y muchos otros que la memoria deja en el recuerdo pero que han marcado su huella indiscutible en el arte nacional.

     

    De igual manera, nuestra abuela, doña Celia, aparecía en las pantallas aconsejando a las amas de casa salvadoreñas a través del programa “TeleCocina al Minuto”, primero también en su clase. En estos programas participaba en los comerciales en vivo, el inmortal Albertico Hernández y nuestro padre Don Pedro, a cargo de la parte comercial, elaboración de guiones y, a veces, hasta en la producción de los comerciales, elaborados y transmitidos en vivo.

    Don Pedro alternaba su participación con la venta de vehículos agrícolas y equipo agroindustrial, automotrices cuando, al final de la década de los 50’s le ofrecen la oportunidad de su vida, decide aprovecharla empeñando un anillo y nace entonces un nuevo ícono en la capital, pero eso, es parte de otra historia…

    Telecocina al minuto. Doña Celia de

    Dalmau en su programa de televisión

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